La Cruz de Guía, quizá producto de la evolución histórica de la antigua manguilla parroquial, abre la marcha de nuestras cofradías penitenciales como signo y símbolo de la Redención de Cristo.

Nuestra primitiva cruz de guía estaba construida en madera de naranjo con incrustaciones de ébano. En la actualidad se conserva en la casa hermandad. Posteriormente, la corporación poseyó otra que fue vendida en 1943 a la hermandad de la Veracruz. Esta pieza con algunos cambios la sigue utilizando la referida cofradía en su estación de penitencia del Lunes Santo. La actual es arbórea y no presenta ningún tipo de adorno. Fue donada por D. Joaquín de Alba Falcón y D. Eduardo Camacho López en el año 1951.

El Senatus, insignia indispensable en el cortejo del paso Cristo, ya se utilizaba en el setecientos. El senatus populusque romanus, el senado y el pueblo de Roma, se representa con las iniciales S.P.Q.R. De esta forma, se hace presente el emblema del poder romano que dictó la sentencia y acompañó Jesús hasta el Calvario.

La divisa de la corporación fue bordada por Juan Manuel Rodríguez Ojeda, en 1916, siguiendo el trazado de Francisco Farfán Ramos.
A continuación aparece, como es usual en las cofradías sevillanas, una bandera, que en la Hermandad del Calvario es de seda negra. Esta insignia fúnebre, en señal de dolor, se porta enhiesta y recogida durante todo el desfile procesional. Este emblema rememora la Santa Seña que se tremolaba en los cultos de Semana Santa en la Catedral hispalense.

La Bandera Pontificia es una de las últimas incorporaciones al cortejo procesional del Viernes Santo. La insignia fue diseñada en 1994 por José María Cordón y fue bordada, entre 1994 y 1995, por la hermanas Rama en su taller de la localidad sevillana de Brenes. El asta de semejante cronología fue realizado por los hermanos Delgado.

El Estandarte, la insignia más antigua de las corporaciones penitenciales, es el símbolo de las mismas. Originalmente era una bandera en cuyo centro ostentaba el escudo de la hermandad. Procesionaba recogida y anudada en su mediación. Por ello, evolucionó hacia el formato actual, conocido popularmente como el “bacalao”. Dada su gran importancia desfila, en nuestra Cofradía, siempre delante del paso de Cristo.

La primitiva insignia de nuestra hermandad es obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda y se conserva enmarcada en la casa hermandad. En 1963, se confeccionó otro nuevo diseñado por Cayetano González Gómez y bordado en el taller de Carrasquilla. En 1992 se pasó el escudo a nuevo terciopelo en el taller de Sobrinos de Esperanza Elena Caro.

Las Bocinas actuales recuerdan a las que con sus roncos sonidos anunciaban el paso de las cofradías durante el momento barroco. Preceden actualmente con sus bellos paños bordados a los pasos procesionales. Las cuatro del paso de Cristo de nuestra hermandad de penitencia, finamente repujadas, muestran en sus paños, de aureos bordados, a los profetas mayores. Y en el paso palio solo hay dos, en cuyos paños se recogen la presentación de Jesús en el Templo y la de Nuestra Señora. Todos ellos, diseñados por el maestro Farfán, fueron realizados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1916.

El Simpecado es una insignia mariana típicamente sevillana. Se impone paulatinamente a imitación de la cofradía del Silencio, que lo utilizó como recuerdo del voto concepcionista del 29 de septiembre de 1615. Por lo general suele ostentar a la Virgen con la siguiente inscripción: “María concebida sin pecado original”.

En la hermandad del Calvario el primero, tras la reorganización, se adquirió en 1897 a la cofradía de Pasión. El actual, bordado en oro sobre terciopelo grana, fue ejecutado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1917. En el centro se efigia, en seda de colores, a Nuestra Señora de la Presentación dentro de un óvalo. La pieza presenta un contorno rectilíneo.La ornamentación se concentra de forma perimetral y alrededor del medallón central. Dos restauraciones ha sufrido la divisa. La primera se verificó en el obrador del convento cisterciense de San Clemente, en 1941. La segunda tuvo lugar en el taller de José Ramón Paleterio Bellerín en el año 2000.

La Bandera celeste es otra insignia concepcionista. El ejemplar que posee la corporación, de reducidas dimensiones, fue bordada en oro sobre terciopelo celeste por Carrasquilla, en el año 1988. Sustituyó a otra de 1908 realizada por Francisco Nogales. Se enriquece con la siguiente inscripción latina: “INMACULATA CONCEPCIONEM VIRGINUS MARIAE CELEBREMUS CRISTUM EJUS FILUM ADOREMUS DOMINUM” .

Con la Bandera asuncionista rememora la corporación el voto de la asunción de María a los cielos en cuerpo y alma. Con ella se hace pública proclamación de fe sobre la definición de su dogma, promulgado en 1950 por S. S. Pío XII. Se trata de una bandera de tipo cuadrilonga con una leyenda alusiva al misterio. Dicha bandera tuvo su origen en la moción presentada por diversos hermanos al cabildo de 16 de marzo de 1907, por el cual se incorporaba la hermandad a la defensa del misterio de la resurrección y asunción de María. En marzo del siguiente año se acordó construir una nueva insignia con el siguiente lema: “REGINA IN COELIS CORPORALITER ASSUMPTA”. La primitiva insignia era obra de Francisco Nogales. En el año 1994 se estrenó una nueva, realizada en el taller de herederos de Elena Caro.