Manteniendo la costumbre de nuestros mayores, y singularmente de nuestra ciudad, nuestras Sagradas imágenes se disponen en el coro de la Parroquia a la finalización de sus cultos solemnes en devotos y solemnes Besapie y Besamano, según sea el Cristo o la Virgen la imagen que se expone al culto. En ellos, las imágenes que durante el año reciben culto en su altar y excepcionalmente en sus pasos procesionales, finalizados sus respectivos cultos, bajan al nivel de los fieles para recibir la veneración de sus devotos en forma de beso.

Para ello, tras la celebración de la Santa Misa ante la sagrada Imagen, se dispone en el lugar indicado, el aparato apropiado para la ocasión. La Imagen de la Santísima Virgen con sus galas procesionales entre la cera y las flores. La del Santísimo Cristo en pie entre los dos hachones de su paso de caoba y plata.

Al final de ambos el rezo del Santo rosario; en el Besamano el canto de la Salve y en el Besapie el traslado de la Imagen del Cristo del Calvario a su altar de la Capilla.

La Hermandad, fiel a sus fines de rendir culto a Cristo y a María a través de sus Sagradas Imágenes, celebra diariamente la Santa Misa en el Altar de sus Titulares en horario de mañana, trasladándose al Altar Mayor a las diez y media los domingos y festivos.