Todos los años, fieles a la tradición y al ordenamiento de las reglas, coincidiendo en, al menos uno de sus días, con el Jubileo Circular de las Cuarenta Horas concedido a esta Hermandad por la Real Congregación de Luz y Vela, celebramos el Solemne Quinario en honor a nuestro Venerado Titular el Santísimo Cristo del Calvario.

Son días en que la Hermandad se reencuentra con lo más auténtico de sus señas de identidad como corporación religiosa, tanto desde un nivel cultual como desde el nivel estético. Nuestro altar de cultos, constituye uno de los más ricos y singulares ejemplos de arquitectura efímera dedicada al culto, -tan común en tiempos pasados-, entre las cofradías de la ciudad; solo en ocasiones ajenas al deseo de la propia Hermandad se ha dejado de montar este hermoso modelo de altar dedicado a honrar a Cristo y su Madre bendita que representa uno de los más constantes ejemplos de fidelidad a la estética de las cofradías de Sevilla y de la tradicional solemnidad de sus cultos.

Al gran aparato de cera y flores que componen el majestuoso Calvario que corona el altar de cultos, hay que añadirle una cuidada ceremonia desde el punto de vista litúrgico, con la celebración diaria de la Santa Misa en la que el oficiante predica la Palabra de Dios, y en la que la Hermandad pone sobre el Altar, a modo de ofrenda, la vida y el trabajo de todo el año. A su conclusión el Santísimo, que se haya expuesto en la Capilla Sacramental es trasladado al Altar Mayor para impartir con Él la Bendición Solemne y reservarlo hasta el día siguiente. El último día del Quinario, antes de lo anteriormente referido se procede a realizar por las naves parroquiales una Solemne Procesión Claustral con Su Divina Majestad, tras la que se renueva la consagración de la Hermandad al Sagrado Corazón de Jesús.

Previo a todo ello, la Venerada Imagen del Stmo. Cristo del Calvario, es trasladada a su altar de cultos en un solemne y devoto Vía-Crucis por el interior de las naves parroquiales.

Mención aparte, merece el aparato musical de estos cultos. Del rico acervo musical de esta Corporación, destaca de modo singular las “Coplas al Señor del Calvario” que compusiera el maestro Torres para la Hermandad y que se interpretan todos los días del Quinario, constituyendo uno de los momentos más emotivos del culto.