En el año 1979 se funda el coro Virgen de la Presentación de la mano de Antonio Gálvez Marín, siendo su primera interpretación la Salve de J. Vázquez en el besamanos de Ntra. Señora ese año.  

Aunque ya exinto, cabe destacar su labor en la demostración de la importancia del patrimonio musical de la Hermandad, contribuyendo a su ampliación y  recuperando obras como las tres piezas compuestas a modo de “saetilla” escritas a finales del siglo XIX y principios del XX por Telmo Vela Lafuente, dedicadas a la Hermandad: Christus factus est ; En el Gólgota ; Agoniza buen Jesús

Entre las piezas que conforman nuestro patrimonio, resaltamos las coplas dedicadas al Stmo. Cristo y la plegaria a Ntra. Señora.

Coplas al Cristo del Calvario

Letra de Pedro Alonso Morgado

Tres son las coplas dedicadas al Stmo. Cristo del Calvario. La primera (1887) fue compuesta por Liñán y escrita por Cayetano Fernández. Esta misma letra se volvió a emplear en la segunda copla, esta vez obra de Rufo Miranda (1893) que, aunque en poder de la Hermandad, se encuentra incompleta.

Por último, la tercera copla fue compuesta por el maestro Eduardo Torres en 1924, siendo el autor de letra Pedro Alonso Morgado.

 Dulcísimo cordero,

divino redentor,

 quisiste en un madero

morir por nuestro amor.

 

Dios por el hombre ha muerto

y una lumbre divina

el calvario ilumina

de radiante esplendor.

 

Esa luz es el puerto,

esa lumbre es el faro,

el refugio, el amparo,

del triste pecador.

¡Oh, pan sin levadura,

cordero de la cena!,

 

 

de nuestra esclavitud.

Para darnos soltura

te hiciste prisionero,

moriste en un madero

para darnos la salud.

Señor, eres camino

y de ultrajes te llenan;

verdad, y te condenan;

vida, y mueres de amor.

¡Oh, milagro divino,

Cristo crucificado!

¡Oh, corazón sagrado,

todo amor y piedad!


    Rompiste las cadenas

Plegaria a Nuestra Señora de la Presentación

Letra de Manuel Henares Ortega

Fue compuesta en 1985 por Manuel Castillo, con letra de Manuel Henares Ortega, y sirvió para conmemorar el centenario de la reorganización de la Hermandad.

¡Oh Madre dolorosa! Por ti la gracia y la vida.

¡Oh Virgen gloriosa! Por ti la gloria divina.

 

Si la angustia que a mi cuerpo acosa

algún día mi alma inundara,

a tus plantas, Señora, suplicara

el perdón que en tus manos reposa.

 

¡Oh Madre dolorosa! Por ti la gracia y la vida.

¡Oh Virgen gloriosa! Por ti la gloria divina.

 

Porque es la luz de tus ojos mi guía.

Porque es tu dolor divino mi calma.

¡Presenta, Señora, mi alma

en el Calvario mortal de mis días!

 

¡Oh Madre dolorosa! Por ti la gracia y la vida.

¡Oh Virgen gloriosa! Por ti la gloria divina.

Letra de Manuel Henares Ortega



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