Cercana la fecha del 21 de Noviembre, en la que la Iglesia Universal celebra la memoria de la Presentación en el Templo de la Stma. Virgen María y esta Hermandad la Fiesta de su Bendita Titular, nuestra Corporación dispone la celebración de un Solemne Triduo con Función en honor de la celestial Madre del Redentor en la advocación de nuestra Titular.

Antes de todo ello, la Imagen de nuestra Señora es trasladada al Altar Mayor a través de las naves del Templo tras el rezo del Santo Rosario, mientras se canta el “Magnificat” y se realizan una serie de meditaciones en torno a la figura de María.

Durante los Cultos, especialmente dirigidos a ensalzar y meditar el ejemplo de nuestra Madre del cielo, la Virgen se nos aparece, en su altar de cultos, entre un hermoso aparato de cera y flores, bellamente dispuesto por la priostía, ataviada con sus mejores galas.

Si la fiesta de la Virgen cayera fuera del Triduo, se le dedica en ese día Misa Solemne, al termino de la cual se celebra una Procesión con Su Divina Majestad bajo palio por el interior del Templo, finalizando antes de la Reserva del Santísimo Sacramento con la renovación de la Consagración de la Hermandad a la Santísima Virgen María; si en cambio cae dentro de la celebración del Triduo, este acto pasa a celebrarse en el día correspondiente.

Especial mención, por lo entrañable del acto en sí, merece la presentación de los hijos de los hermanos a la Virgen, que se celebra en la fiesta de la Presentación de Ntra. Sra. al Ofertorio de la Santa Misa.

Del apartado musical de estos cultos sobresale la “Plegaria a Ntra. Sra. de la Presentación”  compuesta por el contemporáneo Manuel Castillo en 1985 para nuestra Titular y que se interpretan todos los días del Triduo.