Nos encontramos ante el día fundamental de la semana para los hermanos y hermanas del Calvario, no sólo por ser el día de la Estación de Penitencia sino por haberse convertido, durante todo el año, en el momento de integración de la Eucaristía y la convivencia.
Todos los viernes del año a excepción de julio y agosto, así como de algunas fechas excepcionales (cultos de otras hermandades, días de precepto, etc…), tiene lugar la celebración de la Santa Misa, a partir de las 20,45 horas, en el altar de nuestros Titulares.

La misma está presidida habitualmente por sacerdotes pertenecientes nuestros hermanos de la Congregación de los SS.CC. de Sevilla. Se trata de una ceremonia sencilla, sin aditamentos especiales, excepto días muy señalados (celebración navideña, ofrenda floral a la Virgen…). También se ofrecen en sufragio de hermanos fallecidos, por el restablecimiento de enfermos, así como para dar gracias por las alegrías recibidas por los integrantes de la Hermandad.

Tras la celebración litúrgica el ancho acerado de la calle San Pablo se convierte en ágora improvisado para la tertulia tras la semana transcurrida. Cumplido el rito, se acude a la Casa de Hermandad en heterogénea y anárquica procesión, para asistir a algún tipo de acto o convivencia, charlas, mesas redondas, proyecciones de vídeos o diapositivas, conferencias etc… pueblan los Viernes del Calvario, junto a citaciones a los distintos grupos de hermanos para compartir un rato de animada conversación, que sirva de conocimiento mutuo y de verdadero sentimiento de pertenencia a una Hermandad participativa y acogedora.